La semana pasada, en un arranque de euforia y entusiasmo, decidí por mi cuenta y riesgo controlar un poco mi alimentación.

Está claro que no pensaba hacer ninguna dieta en especial, ni matarme de hambre ni nada parecido, únicamente comer un poco menos, no comer entre horas, tomar fruta y evitar ciertos alimentos que no son del todo buenos...

El plan era un buen desayuno con colacao (lo siento, es inevitable), zumo y unos cereales integrales (típico), fruta a media mañana, la rica comida de mi mami pero en menos cantidad y de postre una fruta. A media tarde, en el caso de que me diera tiempo, había pensado el algo de fruta y para la cena algo de jamón york, pavo, una ensalada o algo semejante.

Conseguí llevar mi estrategia a rajatabla y la verdad es que no pasé hambre ni se me antojó nada que no fuera sano.

Una de mis cenas, por cierto muy muy buena, fue ésta:

Pues bien, todo funcionaba a las mil maravillas hasta que el domingo mi madre se puso creativa y me jodió el plan con ésto:

Lo que demuestra que mi madre es terríblemente malvada y maquiavélica... Bueno, quizás simplemente tenga el sindrome de "come todo lo que puedas hasta reventar", como todas las madres...

Sea lo que sea me ha echo polvo =(

Por cierto... ¿a que tienen buena pinta? ¡Pues están riquísimas! =) Envidia cochina... jajajaja